¡Hola que tal! ¿Cómo os encontráis compañeros? Las navidades se acercan. Ya están ahí, a la vuelta de la esquina, ¿eh? Ya las calles y los escaparates (sobre todo los escaparates, claro), se llenan de vistosas luces y engalanados adornos. Los turrones y los polvorones se hacen un hueco en nuestras dietas y las fosas nasales se vuelven majaras con tantos perfumes anunciados en televisión. Y uno ve esto, y no puede evitar pensar que todo es un paripé con el que poder vender más y sacar más beneficio (jodido capitalismo XD), pero pensándolo mejor y dejando de lado mi parte más crítica y amarga y dando paso a que aflore un poco mi parte más infantil, también he pensado: ¡Qué coño! La verdad es que las calles molan bastante más así, ¿a qué sí? Todas adornaditas e iluminaditas, con un sinfín de gente yendo y viniendo con las bolsas llenas de regalos y comida, los escaparates bien hermosos y vistosos y con las compañías de videojuegos en plena ebullición por ofrecer sus consolas y ¿nuevos? videojuegos… Y es que, a pesar de toda la falsedad con la que se visten estas fiestas, es muy cierto que en estas épocas tan entrañables no puedo evitar el sentirme nostálgico. Y la verdad es, que los buenos recuerdos de esta época en concreto provienen todos de nuestra infancia, de cuando tenías aquella ilusión inmaculada por la venida de unos tipos peculiares que esparcían regalos por doquier, llegando a todos los niños del planeta (o eso nos hacían creer). Bueno, el caso es que mi mayor ilusión en aquellos principios de los ’90, era que aquel jodido tipo que iba montado en su trineo energético (si se hubiese inventado hoy me juego una oreja a que llevaría el logo de RedBull en los laterales XD) tirado por renos voladores conocido como Santa Claus, o bien los feriantes tres Reyes Magos de Oriente me trajeran una cosa: una consola de 16 Bits. ¿A ti te la trajeron? ¡Enhorabuena, campeón! Se ve que a ti te hicieron más caso o fuiste realmente un niño bueno, porque que mis cartas, escritas con toda la inocente ilusión de niño, se las pasaron someramente por el forro XD. Y es por eso por lo que, una vez me hice adulto, me di cuenta de que si quieres el regalo perfecto, no hay mejor persona en el mundo para acertártelo: ni viejos gordos vestidos de rojo y blanco que surcan los gélidos cielos de invierno montados en trineos ingrávidos tirados por renos que, de tan pasados que van, vuelan; ni feriantes solitarios que viajan por el desierto montados en camellos haciéndose pasar por reyes, ¡por reyes! (decidme si acaso alguna vez habéis visto un solo rey de este tipo en algún sitio, libro de historia o ficción, película…XD). La mejor persona para hacerte el regalo perfecto, eres TÚ.

¡A mí que me hagan una lobotomía!

 

Y bien, muchos os preguntaréis: ¿A qué viene la agridulce reflexión de Toni? Definitivamente, se ha vuelto majara. O se habrá peleado con la parienta o algo. XD no. Ni me he peleado, ni me he vuelto majara, creo. Simplemente es que siempre que vienen estas fechas no puedo evitar sentirme nostálgico y, a la vez, cabreado. Porque, y corregidme si me equivoco, la Navidad es para los críos. Nosotros ya no tenemos ilusión de nada en estas fechas (si acaso de quedarte medio muerto en el sillón tras uno de los clásicos atracones navideños). Para volver a ser capaces de sentir algo parecido a lo que sentíamos cuando fuimos niños con todo lo que precedía a la llegada de la Navidad, con los anuncios de juguetes por la tele o con el grueso catálogo del Corte Inglés, las HobbyConsolas, SuperJuegos, NintendoAcción y MegaSega anunciando lo que se nos venía encima para las navidades, los típicos estrenos navideños en las carteleras de medio mundo, etc, etc, etc…) se nos tendría que practicar por lo menos una lobotomía XD, a lo Arnold Schwarzeneger en la trepidante y currada Desafío Total (me encanta esta peli, es brutal). Pues oye, no sé yo; si con eso se pudiese volver a sentir la pureza de aquella alegría y aquella ilusión de entonces por recibir los más fabulosos regalos (en nuestro caso, básicamente consolas y videojuegos, claro)… ¡A mí que me hagan una lobotomía, oiga!

Pero como eso no va pasar (ni ganas, joder. ¿Habéis visto la cara del chuache? XD), pues no queda otra que llegar a la conclusión que he revelado más arriba: nadie como TÚ para hacerte el regalo perfecto. Sí, te va a costar pasta de tu bolsillo, pero casi seguro que aciertas con esa consola, periférico, videojuego o sistema retro que desees regalarte. Y por eso, como nadie iba a saber mejor que yo lo que más quería para estas navidades, ya me he adelantado a todos y me lo he auto-regalado: he mejorado las tripas de mi amada, querida y deseada recreativa. ¿Cómo podríamos decirlo…? Ah, sí. ¡Mi bartop se ha comido un Power Up!

 

De un viejo PC a una moderna Raspberry Pi 3

Y se lo he hecho, porque mi Bartop llevaba en su interior el equipo justo y necesario para hacer correr el alabado MAME que todos disfrutamos. Sí, podía correr gran cantidad de los aclamados y viciantes juegos arcade de los 80 y 90, aunque había también muchos que no los lograba hacer correr como el muy brutal Street Fighter 3. O emuladores como el de la revolucionaria Play Station, se las veía y se las deseaba para poderlos correr con fluidez, luego la jugabilidad dejaba bastante que desear. El caso es, que entre unas cosas y otras (y también porque trasteando con el MALA desprogramé todo el sistema XD), decidí que había llegado el momento de mejorar y ampliar las capacidades de la tan querida bartop.

He de confesar, que no fue porque desprogramé el MALA por lo que me decidí a hacerle el Power Up a la recreativa. De hecho, con tan sólo hacer un “copia y pega” de los archivos que tenía del MALA, volvía todo a funcionar a su perfección XD. Pero quería más. Hace ya casi dos años que pillé la bartop, por lo que era ya el momento de ampliar. Quería más memoria, más potencia, más capacidades, más eficiencia, menor consumo y menor ruido (que no sonido).

Con estas premisas, me puse a indagar por aquí y por allí, por la web, preguntando a unos y otros, o bien por los grandes foros que hay actualmente en Facebook dedicados a los videojuegos retro y de los que muchos de nosotros hemos entablado conversaciones y discusiones, tales como Retro Neo Videogames o Retrogamers Alacant. Y así fue como coincidí con la persona que se ha encargado de realizarle el Power Up a mi recreativa. Una persona que me convenció rápidamente de lo que había que hacerle a la máquina y que me ha demostrado, y con creces, que domina a la perfección el tema de las Raspberry: Biel Juan (tal y como reza su perfil de Facebook). Ni que decir también, que Biel Juan es conocido en el grupo y ha sido el artífice de otros estupendos proyectos que actualmente están siendo disfrutados por sus dueños. Desde luego, mereces que te haga referencia en este artículo: un trabajo excelente, compañero. Si alguien tiene algún proyecto en mente, o duda de algo al respecto con las raspberry, sin lugar a dudas os recomiendo que os dirijáis a él. Puede pareceros que le esté haciendo propaganda, y efectivamente así es, joder, para que engañarnos jajajajaja, pero si se la hago es porque realmente lo merece. El tío entiende y sabe de qué va todo esto. Así que ya lo sabéis amigos, es un especialista en el tema 😉

Más de todo.

Y finalmente la Raspberry Pi 3 quedó instalada en la bartop, junto con una microsd de 128 GB’s y unos estupendos Zero Delay para conectar los joysticks y botones a la Rasp. Todo ello rematado con un pequeño ventilador para suministrar aire fresco al cerebro de tan genial virguería de la electrónica. ¿El resultado? Brutal. Mirad, mirad todos los emus a los que puedo viciar ahora desde mi bartop (evidentemente los que puede tirar el RetroPie):

Atari 2600

Atari 7800

Atari Lynx

Amstrad CPC

Commodore 64

Final Burn Alpha (arcade)

Game & Watch (oh my god!)

Game Gear

Game Boy

Game Boy Color

Game Boy Advance

MAME 2003 (por supuestísimo)

Master System

Mega Drive

MSX

NES

Nintendo 64

Neo Geo

Neo Geo Pocket y Color

PC-Engine

PSX (los juegos en 2D de esta consola son increíbles, amén de los pinball, Tekken y similares)

Sega 32X

Sega CD

Sega SG-1000

Super Nintendo

Virtual Boy

Wonder Swan y Color

Miles y miles de juegos. Menudo Power Up que se ha comido la Bartop XD. Y tras comprobar el funcionamiento del sistema Retropie y de la Raspberry, no puedo sino estar más que contento.

Puede que unos estén a favor de las Raspberry, otros pueden estar a favor de un PC, sobre gustos no hay nada escrito. Yo que he tenido los dos, puedo llegar a la siguiente conclusión en cuanto a la Raspberry (ya que es lo que lleva metido en su interior):

A favor

Una raspberry es una fabulosa viguería electrónica que le viene como anillo al dedo a una recreativa y, sobretodo y especialmente, a una bartop: ocupa muy poco espacio, el frontend o sistema multiemulador RetroPie es robusto, estable y es capaz de correr sin problemas la mayoría de emuladores y sus juegos (y los que ahora no van tan fluidos, como el de N64 en algunos aspectos, el MAME 2010 que está en fase experimental, o el de PSP o Dreamcast de manera general, no pueden sino ir mejorando actualización tras actualización, pues en verdad las Raspberry son muy jóvenes todavía y cuentan con un gran apoyo de la gente), tiene menor consumo que un pc y emite menos ruido que éste. ¿Hace falta algo más para disfrutar de los videojuegos de antes?

En contra

De momento sólo puedo hablar de dos aspectos:

Capacidad de personalización: así como con el pc es más fácil y rápido dejar vistosos los emuladores, como por ejemplo con imágenes asignadas a cada juego, en la raspberry es, incomprensiblemente, más complicado y dificultoso. Te ves obligado a tener que hacer un scrapper (tranquilos, que no es ni Marc ni Jon marcándose un streaptease tras haberse pasado un beat’em up XD) en el que va descargando automáticamente por internet las carátulas o imágenes de los juegos. ¿Qué pasa? Pues que es un proceso lento de cojones que requiere dejar la rasp encendida muchas horas e incluso días, obviamente porque los juegos que hay en la tarjeta son miles y miles y los va descargando uno a uno. Y además, si dejas que la máquina decida por ti en el caso de que haya algún conflicto entre una rom y una carátula, vas a tener juegos en los que no concuerdan el juego con la carátula descargada. Es una gran putada, pero así funciona todavía el Retropie o el Recalbox (este sistema es más flojo que el Retropie). Obviamente, uno de los grandes aspectos a mejorar.

Grabar o borrar roms: teniendo en cuenta que lo que más abunda hoy en día son pc’s con Windows o Mac, es una putadilla que tengas que conectar la raspberry a tu red de internet en casa vía wifi o directamente al router para, desde tu pc, ir transfiriendo los archivos o borrándolos a través de esta forma. Obviamente es más lento que si metes directamente la microsd a tu pc. Otra opción, es a través del programa para ver pelis, Kodi. Pero claro, ¿quién quiere un programa para ver películas en una recreativa? Personalmente no le veo mucho sentido, por lo que lo más normal es verse obligado a tener que transferir los archivos vía internet. El otro camino posible es usar el menú base de Retropie pero, sinceramente, a la mayoría les va a resultar un pelín complicado hacerlo y vas a tener la sensación de que si tocas algo, la vas a cagar. Por lo tanto, la opción más fiable pero lenta, es hacerlo vía wifi o a través del router. Otro de los aspectos a mejorar en futuro, bajo mi punto de vista.

Conclusión final

Los dos puntos en contra que he mencionado, aunque son aspectos que pueden echar hacia atrás a algunos usuarios más quisquillosos que quieran hacerse con una bartop o recreativa completa, la verdad es que no son, para nada, dos aspectos graves o insalvables. De hecho, la bartop me funciona genial, absolutamente genial. Los juegos los corre sin problema alguno, y se ven de muerte a través de la pantalla de 19” instalada en la máquina. Hay miles y miles de juegos retro a mi disposición. De hecho, ahora que puedo viciar a la PSX con la bartop sin problemas, de paso que juego a títulos ya míticos o conocidos por muchos, estoy descubriendo muchos e increíbles juegos ocultos de la primera máquina de Sony, sobretodo en 2D o 2.5 D: Tekken 3, Rapid Reload, Panzer Bandit, Asuka 120%, The Adventures of Loomax, Philosoma, Assault Retribution, Gekioh Shooting King, GT All Japan Touring Car Championship, Bloody Roar 2, Capcom vs SNK Pro, Dragon Ball Z Legends, Mega Man X, Omega Bost, Rc de Go! (¿quién dijo que las carreras de coche teledirigidos eran aburridas? Eso es que no lo habéis jugado), The Great Battle VI, los Marvel… y buffff, muchísimos más que tengo. Amén de los juegos de pinball de la PSX, que ya que tengo los botones laterales en la bartop, habrá que aprovecharlos XD.

Definitivamente y sin lugar a dudas puedo decir que me gusta, y mucho, el Power Up que se ha comido mi bartop.

Os dejo unas cuantas fotos del montaje.

¡Hasta la próxima!

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