Las bartop, o máquinas arcade en general, se popularizaron a principios de los años ochenta y aún hoy en día hay nostálgicos enamorados de aquellos altos muebles de madera. Uno de ellos es nuestro compañero Toni, que dedicó un artículo entero a estos aparatos que te dejaban los bolsillos bien limpios.

Hoy en día con los emuladores podemos volver a jugar aquellos juegos arcade tan míticos, pero, ¿verdad que hace menos gracia jugarlos en el ordenador, con teclado (o mando)? ¿O con la táctil de un teléfono móvil? Dios, qué horror. Es una experiencia similar, pero no la misma. Para intentar acercarnos más a la sensación original, lo que haremos en este artículo es explicar cómo montarnos una bartop. La bartop es como la máquina arcade pero de sobremesa, no es un mueble completo hasta el suelo. Más portable, y con los mismos controles y formato físico de una máquina. Por sorprendente que sea, es un mueble que no encontrarás en el Ikea. Como cerebro meteremos una Raspberry Pi 3B con el sistema Retropie, capaz de emular cualquier consola desde las primeras de todas, pasando por juegos arcade (MAME), hasta la Nintendo 64/Playstation.

A continuación pasamos a la receta y elaboración. Os lo explicaremos de la manera exacta que lo hemos hecho nosotros, obviamente tú puedes modificar aspectos y todo lo que te dé la gana!

Bartop

(Ingredientes para dos jugadores)

1 x Raspberry Pi 3 model B

1 x Pack de caja + adaptador de corriente + disipadores para la Raspberry

1 x Cable HDMI cortito

1 x Adaptador de HDMI a VGA

1 x Tarjeta microSD de 64GB

1 x Monitor de 19″

1 x Sistema de altavoces

1 x Mueble bartop listo para montar

2 x botoneras arcade

1 x botón Insert Coin adicional

1 x Tira de leds (busca en ebay ‘led usb 1m rgb’)

1 x Canto (cant de more) u-molding

Además necesitaremos una pizca de: regleta de 4 enchufes, enchufe con interruptor, escuadritas metálicas, cola blanca, cola multiuso, patitas de goma anti-deslizamiento.

Elaboración

26 de Noviembre de 2016. Exactamente 13 años antes, el Concorde hacía su último vuelo comercial. Pero creo que esto no tiene cabida en esta entrada.

Total, que ese día, Marc y yo charlábamos por Telegram, y salió el tema. Él se puso a ver, de pura casualidad, el vídeo de un pavo que montaba una bartop desde cero (aquí el vídeo, para empaparte). Empezamos con la broma, de lo que molaría montar una nosotros mismos. Al principio eran frases tipo “pero esto es muchísimo curro”, “hay que buscar muchos materiales”… pero estamos bastante zumbados, y la conversación terminó buscando ya enlaces de material necesario xD

Nuestro pensamiento inicial respecto al mueble era muy punk, comprar maderas en una carpintería, cortarlas y en definitiva hacerlo todo desde cero. Cada vez que lo pienso se me seca un poco más el cerebro. Después de unas cuantas oraciones y velas en iglesias, nos dimos de bruces con una web donde te venden las maderas cortadas, bartop.es. Quizás hay más y mejores, pero esta tenía justo lo que necesitábamos en ese momento.

Las maderas mejorables, pero… al final todo terminó bien

Ya teníamos la receta, la mayoría de los materiales pendientes de llegarnos, todo planificado … ¿y tiempo? ¿Teníamos tiempo? ¡Qué va! Como los dos trabajamos hasta tarde y ya lo habíamos pagado todo (es decir, que ya no nos podíamos echar atrás ni dejarlo allí acumulando polvo) decidimos quedar cada noche para terminar lo más pronto posible, haciendo que mis (Marc) vecinos nos amaran muchísimo.

Pegando con pegamento los altavoces en la madera con agujeritos, ¡quedaron perfectos!

Pues dicho y hecho, cada noche, a partir de las 21:30 hasta la hora que nos venía en gana, nos poníamos a trabajar. La mayoría de quedadas eran productivas, bebiendo buena birra y escuchando música mala (DJ Jon is in da Jaus).

Demasiaaaaada cola blanca…
Profesionales: la paloma de medir

Al principio íbamos a tope y felices, ya que las maderas tenían agujeros donde meter los tornillos y parecía que nos lo habían dado todo mascadito, todo muy bien, pim pam… pero comenzaron los problemas: la madera, como puedes imaginar, no es de un roble milenario que habita en un bosque de robles milenarios, sino que más bien es tirando a puta mierda (tipo Ikea), haciendo que algunos tornillos no quisieran entrar, pero bueno, al final ningún problema, así que “no pasa nada” (comillas representando rencor).

Los dos currando ehhh

¡Y por fin teníamos todas las partes! Un lateral con la parte superior, el otro con la parte inferior y ala, sólo había que encajarlo entre sí y ya está! Pero, como era de esperar, los agujeros no encajaban, haciendo que tuviéramos que recalcular muchos de ellos de nuevo, y perdiendo mucho tiempo en este proceso, que teóricamente era el más sencillo. Pero como buenos manitas que somos, lo conseguimos, y ya estábamos listos para el próximo problema.

La madera donde va atornillado el monitor era una puta vergüenza (os presento el próximo problema), una madera con 4 agujeros (VESA compliant? Quién sabe) y encima no encajaban con los del monitor que compramos. Tuvimos que hacer las mil y una para meterlo recto ya que no llevaba nada marcado, ni la posición respecto al monitor ni respecto la propia estructura de la bartop, haciendo que ponerlo recto y centrado fuera un currazo (y encima en dos bartops, recuerda que estábamos haciendo dos a la vez). Como los agujeros que venían de fábrica no encajaban, tuvimos que hacerlos de nuevo, perdiendo el tiempo y los nervios.

¿Qué hace? ¿QUÉ HACE?

Por si fuera poco, la parte trasera no estaba pensada como puerta, es decir, estaba hecha para meter cuatro tornillos y cerrarla. Así que tuvimos que hacerlo nosotros, no fue mucho trabajo, pero son cosas que nos iban sacando de quicio, y si a esto le sumamos las súper instrucciones de montaje que venían…

Qué pasada, eh?

Una vez solucionado todo esto pasamos al tema de los botones, que realmente es fácil de hacer pero nuestras manos gigantes no se podían mover muy bien por aquel espacio minúsculo (el metacrilato de la pantalla llegaba hasta muy abajo), así que aunque el montaje era medio facil, la ejecución era una putada.

Aquí conectando los cables de cada botón en la placa PCB
Ambas bartops montadas (parece poca cosa pero caguendios)
Prueba inicial, muy rudimentaria, para comprobar que el monitor funcionara bien. Sesa también quería viciar

Instalar el sistema de sonido fue un poco punki ya que en el interior de la bartop no había espacio para el subwoofer (pero es que ni de coña), así que lo que hicimos, a riesgo de perder bajos, fue cortarlo por la mitad a lo Kill Bill, haciendo que finalmente cupiera y sacara un sonido más que decente (seguimos teniendo bajos). Ahora sí, teníamos la estructura de la bartop hecha.

ESTO TE LO APAÑO YO, DEJA
¡APAÑAO!
Aún así, saca buenos bajos

Pero ojo, ¡que viene lo mejor! Los metacrilatos te vienen sueltos tal cual, ninguna instrucción de cómo colocarlos ni sujetarlos. El de arriba, la marquesina, aún aún, ya que no es principal y queda encajado entre cuatro maderas… pero para hacer que quedara bien el de la pantalla… primero medimos, con el monitor ya puesto, el espacio que ocupa, intentando colocar el metacrilato recto y abajo aguantándolo con escuadras… sinceramente, o nosotros somos inútiles y hay una manera mejor de hacerlo, o el kit de bartop.es no es nada para noobs.

Si te fijas, verás la escuadra que tuvimos que inventarnos para aguantar el metacrilato de delante de la pantalla

El vinilo para el metacrilato de la pantalla, es directamente una impresión entera, rectangular. Me las vi negras para recortar con cutter el ‘agujero’ donde se iba a ver la imagen del monitor.

Colocando el metacrilato de la marquesina, ya con vinilo
Pegando el vinilo de la parte de los controles. TRICKY.

La marquesina, que es donde se ocultan los altavoces, la sujetamos con unos topes de los chinos que atornillamos en la madera y con cinta de doble cara en el metacrilato. Antes de eso hicimos pasar la tira de LEDs para que esté iluminada. La tira que cogimos se alimenta directamente por USB y puedes cambiarle el color y tal, mola mil.

Aquí ves la tira de leds y los topes que pusimos para que la marquesina no se vaya hacia atrás

La siguiente queja (non stop!) Es que los vinilos que nos vendieron con el kit, eran MUCHO más grandes que las maderas de la bartop. Lógico, ¿eh? Esto significa que tuvimos que cortar con cutter parte del vinilo. Los señores de bartop.es te permiten descargar un archivo template donde hacer tu propio diseño (aquí abajo lo ves). Nosotros habíamos hecho el diseño (mucho mucho trabajo también) pensando que cabría entero (lo normal, no?), no que tendríamos recortar un trozo. Por suerte no afectó demasiado a ninguna parte principal y queda bien igualmente, pero…

Plantilla del vinilo
Mira todo el trozo que tuvimos que recortar, vergonzoso
‘El mantel ya tal’
Metacrilatos y panel de controles ya con vinilos

La siguiente foto es importante, ¡las entrañas de la máquina! Pegamos con cinta de doble cara la carcasa de la Raspberry a la madera de MIERDA del monitor. Este lo compramos con conector VGA porque los HDMI son más carillos, así que la cosa negra que ves a la izquierda de la raspi es un adaptador VGA-HDMI. Abajo a la derecha, el subwoofer cortado y con cinta americana para toda la parte de encima, ‘cerrándolo’. Cogido con escuadras a la madera de bajo para que no se mueva nada.

La parte final del montaje fue pegar el canto/Molding. No elegimos el pegamento correcto y ahora (6 meses después de montarlas) se nos están despegando por todas partes xD Hemos probado a reengancharlas con Super Glue pero sigue faileando un poco. Si tienes mejor idea de cómo hacer que no se despegue, please dínoslo ^^

Aquí haciendo presión para que se pegara bien

No los hemos mencionado en ningún momento pobrecitos pero los controles son de muy buena calidad y aguantan bien las hostias que les pegamos. Además a la hora de hacer la instalación facilitó mucho el trabajo el hecho de que cada botón va conectado a la plaquita PCB, y de esta sale un solo cable USB que conectamos a pelo a la Raspberry, que detecta perfectamente todo el tinglao.

Qué monos, eh
La bola del joystick es un micro-acuario, hay 3 micro-peces nadando dentro

RESULTADO

Y bueno, aquí alguna foto del producto acabado!! Sinceramente, por más mierdas que hayamos pasado durante el montaje, verla terminada y funcionando es impresionante.

Esto de que se imprima la fecha en la foto es TAN de 2005…

POST-PRODUCCIÓN

Bueno, la bartop al final ha quedado bonita y tiene buena pinta, pero sin un sistema que haga correr los juegos, ¡no hacemos nada!

El cerebro de la bestia (come at me, Nintendo)

Como ya hemos dicho arriba de todo, hemos instalado el sistema Retropie, que ya desde el primer arranque te ofrece una interfaz 100% dedicada a jugar. Eliges qué consola quieres, qué juego, y al tema. Ni menús adicionales ni nada. Podría contarte los detalles del sistema, pero Toni ya hizo un artículo donde encontrarás la información que puedas necesitar. Si quieres saberlo todo, haz clic aquí y mira todo lo que puede ofrecer el Retropie instalado en la Raspberry Pi 3. Cuando acabes vuelve, ¿eh? xD

Esta distribución para la raspi ya viene preparada para configurar cuatro cosas básicas y que ya la tengas disponible para copiar tus ROMs y empezar a jugar. Si buscas por los internetes verás a mucha gente diciendo que el Retropie es complicado de configurar, que da problemas, que blablabla … pero sinceramente, lo he encontrado muy sencillo, con un menú dedicado lleno de opciones, y personalizaciones que no puedes hacer con uno de sus competidores más directos, el Recalbox. A diferencia de esta última, a Retropie si te lo curras puedes poner tu propia música en los menús (con un script custom), y reproducir el vídeo que quieras durante el arranque de la máquina. Queda brutal.

No quiero alargar más este artículo así que si de verdad tienes interés en cómo instalar, configurar y personalizar Retropie en la Raspberry Pi 3, simplemente me das un buen like nos lo haces saber en los comentarios o donde sea, y si creo que te lo mereces, puedo hacer un nuevo artículo más técnico con detallitos.

Hale, esperamos que te haya gustado esta pequeña explicación y cualquier cosa ya sabes donde encontrarnos! Salut!

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